Para ser padre se necesitan nervios de acero, y aquí tienes 20 pruebas de ello

Con estas travesuras no-tan-divertidas son capaces de sacar a sus padres de quicio, pero aquellos que tienen nervios de acero sorprendentemente consiguen tomarse todo con humor. Aquí tienes algunos ejemplos hilarantes.

“Mi hijo no quiso tomar la leche en una taza”.

“Mi sobrino hizo esto”.

Así es como debería verse un padre de verdad, y no los debiluchos que sacan a los niños del patio de juegos después de solo una hora.