10 famosos con serios problemas de Salud Mental

Carrie Fisher 

Cuando tenía 24 años y estaba en el pico de popularidad por su trabajo como Princesa Leia en Star Wars, le dijeron que tenía trastorno bipolar. «¿Qué? ¿Pero cómo puede ser?», debe haber sido de las primeras cosas que pensó porque de hecho, recién cuatro años después, a sus 28, asumió que ese era su diagnóstico. De ahí en más no sólo no lo escondió sino que se dedicó a hablar sobre la salud mental. «Una de las cosas que más me sorprende (y hay unas cuantas) es la cantidad de fuertes estigmas que hay hacia las enfermedades mentales, especialmente hacia el trastorno bipolar. En mi opinión, para vivir con depresión maníaca hay que tener huevos. No como para hacer un viaje a Afganistán (porque, en este caso, las bombas y las balas vienen del interior). A veces, ser bipolar es un reto agotador que requiere mucho aguante e incluso más coraje, así que, si estás viviendo con esta enfermedad, es algo de lo que estar orgulloso, no avergonzado. Deberían darte una medalla», escribió en su libro Wishful Drinking.

Carrie Fihser /Archivo/AP

Carrie Fihser /Archivo/AP

Ryan Reynolds

Este año, en la gira por el estreno de la segunda parte de Deadpool, Ryan Reynolds decidió hacer un aporte contra el estigma en salud mental y dijo que sufre de ansiedad. “Estuve en ambos extremos: la ansiedad desenfadada por alguna situación y las oscuras profundidades del otro lado del espectro, lo cual no es nada divertido”, dijo Ryan al New York Times. Contó que muchas veces se despertaba en mitad de la noche, paralizado por la ansiedad, agonizando sobre el futuro y que aún hoy sufre en entrevistas y otras situaciones que registra como peligrosas. Ryan es canadiense, hoy está casado con Blake Lively y tiene dos hijas.

Ryan Reynolds.