Si crees que eres un desastre en el trabajo y que cada intento que haces por satisfacer las contradictorias exigencias de tu jefe solo te hacen enfrentar la realidad (que eres un inútil y que ahora todos están descubriendo que mentiste en tu currículum), este post es para ti. Y es que siempre es reconfortante saber que hay personas con peor suerte que la tuya.