5 Experimentos muy retorcidos que se hicieron en nombre de la ciencia

Richard D. Walk construyó una cuna con un precipicio falso hecho de un plástico transparente.

Del otro lado del abismo colocó a la madre del niño quien tenía que llamar a su hijo para que se lance al abismo para llegar a ella.

El resultado fue que de 36 bebés, sólo 3 decidieron cruzar el abismo y el resto se quedó llorando.
El científico Carney Landis sometió a sus sujetos de prueba a un sin número de cosas asquerosas, como tocar ranas y ver comida en mal estado.

Finalmente les ordenó decapitar a una rata y fotografió sus expresiones para determinar cuál era la expresión del asco.

Resultó que su experimento fue totalmente inútil porque todas las personas reaccionaron de una manera diferente.