“La ballena que explota”: la curiosa historia detrás de uno de los vídeos más virales de la historia de Internet

La noticia parecía surrealista y, durante años, muchos pensaron que se trataba de una leyenda urbana: una ballena protagonizando una “explosión” en medio de una playa estadounidense.

Pero ocurrió de verdad. Fue en 1970. Y dos décadas más tarde, gracias a internet, la historia se hizo viral… y se convirtió en un ejemplo de cómo no hacer las cosas.

Todo comenzó un miércoles 11 de noviembre 47 años atrás, en una playa cerca de Florence, en Oregón, Estados Unidos, cuando un enorme cachalote apareció muerto a orillas del mar.

Por aquel entonces, Paul Linnman era un joven reportero de 23 años que trabajaba para un canal de televisión local de noticias llamado KATU-TV.

Ese día, el director de los informativos le llamó para que fuera a su despacho.

“Me dijo que quería que fuera a la costa sur al día siguiente para cubrir una historia, que iría en una aeronave y que el fotógrafo y yo descenderíamos allí. Y pensé: ¡Wow! Esta cadena no gasta grandes cantidades de dinero muy a menudo… ¿Qué estará ocurriendo?”, le cuenta Linmann a la BBC.

Él me contestó: “Hay una ballena. Y van a volarla con dinamita”.

Al día siguiente Paul y el camarógrafo, Doug Brazil, aterrizaron en la ciudad costera de Florence.

Una idea explosiva
No es raro que las ballenas se bañen en las playas de Oregón, pero normalmente se trata de grandes ballenas grises. En este caso, era una especie mucho más grande: un cachalote.

“Medía unos 14 metros de largo y pesaba entre 40 y 65 toneladas. ¡Era enorme!”, recuerda Linnman.

“No había una manera fácil de moverlo. Y no lo podían dejar en la playa varios días porque empezaría a descomponerse”, explica Linnman.

“Tampoco podían enterrarlo porque el agua bajo la arena volvería a arrastrarlo hacia la superficie. No podían devolverlo al mar porque era muy pesado y no podían mover el cuerpo entero”.

“Así que el Estado decidió que lo único que podían hacer era hacerlo volar en piezas pequeñas y que las gaviotas se encargarían del resto de la tarea”, explica.

Las aves llevaban todo el día observando el cadáver del animal.